El pasado septiembre, el gran Tom Ford presentó a puerta cerrada en Londres su colección para la primavera de 2012 solo a la prensa y a un grupo de compradores.
Tuvo muchas críticas por parte de la Industria de la moda pues no se dio acceso a los fotógrafos y todo se llevó con demasiado “secretismo”. Y es que desde que el diseñador volvió a a crear ropa para mujer, ha establecido nuevas formas de hacer las cosas. No twitter, no móviles, sin promoción ni distribución de imágenes. Por todo esto, cuando las prendas del Sr. Ford llegan a las tiendas, nadie ha tenido tiempo de aburrirse de ellas.

 

“Quiero hacer ropa clásica, no quiero hacer colecciones de moda que giran de una estación a otra. Quiero que mis prendas se queden en el armario de las mujeres por mucho tiempo, para siempre.”

 

El que fue el salvador de Gucci, responsable de sacarla de la total quiebra en la que se encontraba, y convertirla en una empresa que hoy vale 4.3 billones de dólares, y dirigió Yves Saint Laurent devolviéndole a esta firma el esplendor, la fuerza y el poderío que la caracterizaron, es hoy en día más Tom Ford que nunca y su política de “a puerta cerrada” le da un áurea de misterio y personalidad que a más de un diseñador le vendría bien.
En esta colección, podremos ver influencias españolas con blusas campesinas y bordados. Imagino que su inspiración le viene al vivir en Nuevo México donde tiene su enorme rancho.
Yo admiro a al Sr.Tom, por sus colecciones masculinas, (cualquier hombre vestido de Ford es altamente irresistible), por creer en la mujer individual, fuerte y real.

 

Puedes ver un vídeo de la colección en exclusiva para Vogue.com