Pull & Bear está exportando a otros países de Sudamérica su proyecto 2.0. Una nueva manera de crear experiencia de compra que ya se ha podido ver en algunas tiendas de nuestro País pero que yo no he tenido la suerte de probar.

El concepto se basa en la instalación de un espacio para el cliente en el punto de venta para que experimente y comparta sus looks en las redes sociales. De esta manera la marca consigue hacer partícipe a los consumidores de las colecciones. Si no nos bastaba con los smartphones y las amigas con la cámara preparada para sacarte tu peor foto en el probador, nos colocan una súper pantalla gigante para poder navegar y subir nuestros outfits a la red. ¡Ah! Y para pedir consejo a nuestros amigos.

La idea es original e intentan aumentar las ventas con esta iniciativa interactiva. No se si habrán rentabilizado este tipo de tecnología, lo que si qué consiguen es crear una experiencia que va mucho más allá que en la compra de un producto.