La actividad física contribuye al desarrollo integral de las personas. Los expertos recomiendan dedicar al menos 30 minutos diarios a la realización de ejercicio físico para aumentar nuestra calidad de vida. Gozar de buena salud no sólo hace referencia a la ausencia de enfermedades físicas o psíquicas, además es tener un estado general óptimo que nos permita realizar normalmente todas nuestras funciones: dormir bien, ser productivo en el trabajo, ser enérgicos, en definitiva, soportar el frenético ritmo que nos rodea.

¿Cansada de gimnasios, pesas y bicicletas estáticas?  Prueba con la danza. Bailes de salón, danza oriental, ballet clásico o flamenco son algunas de las opciones más interesantes. La edad ya no es inconveniente para iniciarse en alguna de estas disciplinas puesto que las academias de danza organizan clases especiales para adultos que desean hacer del baile su hobby.

A nivel social, la danza  fomenta la sociabilidad e integración social, mejora el estado de ánimo y disminuye el riesgo de padecer estrés o ansiedad.  Asimismo nos aporta beneficios físicos ya que incrementa la elasticidad, contribuye al dominio corporal y descarga tensiones. Además a través del baile se fortalecen y tonifican los músculos contribuyendo de esta forma a mantener la agilidad y la coordinación de movimientos. Si ya has probado ir a todos los gimnasios de la ciudad y al final acabas desistiendo por algo será… Tu cuerpo y tu mente demandan algo más. Prueba con actividades que además de equilibrar tu cuerpo te ayuden a desarrollar la imaginación y renueven tu energía.