Eve Arnold, reconocida fotógrafa estadounidense, fue la primera mujer en entrar a formar parte de la prestigiosa agencia de fotografía Magnum. Fue el propio Cartier-Bresson quién decidió proponerla a la agencia tras quedar asombrado por el reportaje sobre moda negra que realizó en el barrio neoyorkino de Harlem. Durante toda su carrera viajó alrededor del mundo, China, Afganistán, Arabia. en las fotografías de Arnold siempre estaba presente el ser humano y en ellas podíamos ver los aspectos más íntimos de la artista.

 He sido pobre y quería documentar la pobreza; perdí un hijo y estaba obsesionada con los nacimientos; me interesaba la política y quería saber cómo afectaba nuestras vidas; soy una mujer y quería saber de las mujeres.

Pero sin duda, Eve Arnold será recordada como la fotógrafa que mejor supo reflejar el alma de Marilyn Monroe. Ocurrió durante el rodaje de vidas rebeldes que dirigía John Huston, en la que también aparecía Clark Gable. Muchos críticos opinaron que fue el mejor trabajo de la actriz, sin embargo se dice que es porque no se distingue la realidad de la ficción en el personaje de Monroe. Realmente ella era así y Arnold consiguió captar desde su aspecto mas seductor, algo depresiva, cansada, desolada, hasta infantil, sin olvidar su lado mas sensual y seductor. 

Si eres cuidadoso con la gente y si respetas su privacidad, te ofrecerán parte de ellos mismos que tu podrás usar.

La fotógrafa siempre respetó el lado mas humano de Monroe, respetando por encima de todo a la persona y separándolo del personaje. El rodaje en el desierto de Nevada estuvo lleno de contratiempos para Marylin,  desde borracheras con el director hasta su ruptura con Arthur Miller.

Eve Arnold supo dar su toque personal a las imágenes en blanco y negro que hoy podemos contemplar. Recuerdos llenos de vida y momentos especiales vistos desde el objetivo de una verdadera artista. No olvidemos a los grandes  que se marchan, sigamos contemplando su trabajo y aprendiendo de un arte que es joven, pero que a su vez cuenta con una generación que poco a poco nos va dejando.

Arnold murió el 4 de enero con 99 intensos años de recuerdos.