No estamos siempre en contra del retoque fotográfico, pero hay que tener arte para hacerlo, mejorar no es hacer que desaparezca la textura de la piel, no es perder las características de la piel o fisionomía “humana”.

En clases de diseño nos enseñan a admirar a Omar Josef, especializado en editorial y publicidad. Un genio del retoque que además no cree en el retoque excesivo sino que opina que hay diferentes estilos de retoque y el problema aparece cuando no sabes identificarlo.

Este video nos muestra el día a día de un buen trabajo y cómo a pesar de la transformación y del resultado final (espectacular), las personas siguen siendo personas, eso sí… Todas soñamos con alcanzar esa perfección… tal vez debamos olvidarnos de maquillajes y cremas milagrosas y practicar las infinitas posibilidades que nos ofrece el photoshop.