Quería hablar sobre el esfuerzo, la lucha y la constancia en la vida a través del deporte y de repente me crucé con Roger, una persona anónima que decidió cambiar su vida, guiado por un objetivo personal de cambio y una motivación aun más especial, ayudar a salvar a su sobrina Julia recaudando fondos para la investigación de la fibrosis quística.

A sus 47 años, el protagonista del video decidió dar un cambio en su vida centrado en 3 objetivos, la salud, el sueño de correr la misma maratón que corrió su padre, y el amor por su sobrina enferma. Cuando comenzó con el reto Roger pesaba 125 kilos y solo podía correr unos 10 metros porque no podía coger suficiente aire, Julia pesaba 30 kilos… y no podía respirar.

Se trata de una historia de superación, de esas que te ponen los pelos de punta y te demuestra que el cambio es posible cuando tienes motivos para realizarlo y el sacrificio, merece la pena.

Cuando nuestros deseos se encuentran en nuestra cabeza y además se albergan en nuestro corazón los objetivos parecen ser más posibles”