Este otoño-invierno nos metemos en la máquina del tiempo y nos adentramos en la Francia de siglos pasados.

Cinturas muy marcadas y volúmenes en caderas y hombros, marcando la femineidad con  brocados, encajes, terciopelos y bordados florales y  artísticos como si de un tapiz de época se tratara.

La simplicidad y el “menos es más”  dan paso a recargadas prendas y accesorios que evocan a una mujer llamativa y de grandes lujos. La clave la encontramos en colores vivos y marcados dorados sobre texturas negras aterciopeladas que evocan la ostentación.

Para no llevar al límite esta tendencia, apostamos por prendas básicas que ya tengas en tu armario y, complementar tu outfit con recargadas MAXIJOYAS renacentistas y algún toque bordado en medias, bolsos y zapatos.

Échale un ojo a esta selección que hemos preparado para ti.