Actualmente muchas personas que utilizamos Internet nos vemos absorbidos por este medio y  estamos presentes en diversos canales de la web 2.0: páginas web, blogs, foros y comunidades virtuales, redes sociales, etc.

La imagen personal en Internet goza de gran importancia no sólo para las figuras públicas y empresas sino también para cada uno de nosotros.  A la hora de promover un perfil personal y profesional determinado cuidar la imagen en el medio Internet es igual o más importante que mantener una buena imagen presencial en actos públicos, en nuestro lugar de trabajo o centro de estudios.

De ahí la importancia de comentar en este artículo el término “branding personal” como el proceso de definir con precisión  en el medio online qué hace diferente a una persona, de especificar cómo esa diferencia se traduce en un beneficio, y de comunicar ese beneficio de manera clara, concisa y efectiva. La gestión de la Reputación Online  implica la recopilación y seguimiento de  esta información con criterio de si afecta o no negativamente a la “reputación” e “imagen” de la empresa, persona o producto.

La reputación online individual no es una cuestión de moda y capricho sino que atiende a implicaciones legales referentes a la Ley Orgánica 10/1995 Título XI del Código Penal – Delitos Contra el Honor , Artículo 18 de la Constitución Española, Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y Ley Orgánica 15/1999 Protección de Datos de Carácter Personal.

El auge de los diversos canales de comunicación en Internet ha convertido el medio online en una plataforma de libertad de expresión. Sin embargo, su uso no siempre es el adecuado, en muchas ocasiones puede no coincidir con los intereses personales o empresariales de las personas implicadas en las informaciones aparecidas en la red.

En definitiva, es importante mimar y gestionar correctamente nuestra imagen en Internet puesto que tarde o temprano se trasladará a la vida real.